30 Cosas Que Necesitas Empezar A Hacer Por Ti Mismo

Aquí está, una lista positiva de cosas “a hacer” para este próximo año – 30 cosas para empezar a hacer para Ti mismo:

 

1. Comienza a pasar tiempo con las personas adecuadas. – Esta es la gente que disfrutas, que te aman y te aprecian, y que te animan a mejorar de manera sana y emocionante. Ellos son los que te hacen sentir más vivo, y no sólo te aceptan como eres ahora, sino también te apoyan e incorporan a ese quien tu quieres ser, sin condiciones.

 

 

2. Comienza a encarar tus problemas de frente. – No son tus problemas los que te definen, sino cómo reaccionamos ante ellos y nos recuperamos de ellos. Los problemas no desaparecerán a menos que tomes acción. Haz lo que puedas, cuando puedas, y reconoce lo que has hecho. Todo es cuestión de tomar pequeños pasos en la dirección correcta, centímetro a centímetro. Estos centímetros cuentan, ya que se suman y se convierten en metros y kilómetros en el largo plazo.

 

 

3. Empieza a ser honesto contigo mismo en todo. – Se honesto acerca de lo que es correcto, así como lo que hay que cambiar. Se honesto acerca de lo que quieres lograr y quien deseas llegar a ser. Se honesto con todos los aspectos de tu vida, siempre. Porque eres la única persona con la que siempre puedes contar. Busca en tu alma, por la verdad, para que realmente sepas quien eres Tu. Una vez que lo hagas, tendrás una mejor comprensión de donde estás ahora y cómo has llegado hasta aquí, y así estarás mejor equipado para identificar a dónde quieres ir y cómo llegar allí.

 

 

4. Comienza a hacer tu propia felicidad en una prioridad. – Tus necesidades importan. Si no te valoras a ti mismo, te cuidas a ti mismo, y te apoyas a ti mismo, te estás saboteando. Recuerda, es posible hacerse cargo de tus propias necesidades y al mismo tiempo del cuidado de los que te rodean. Y una vez que tus necesidades sean satisfechas, probablemente serás mucho más capaz de ayudar a quienes más te necesitan.

 

 

5. Empieza a ser tú mismo, genuinamente y con orgullo. – Tratar de ser alguien más es una pérdida de la persona que eres. Se tú mismo. Abraza a ese individuo dentro de ti que tiene ideas, puntos fuertes y belleza como nadie. Sé la persona que tu mismo sabes que eres – la mejor versión de ti mismo – en tus propios términos. Por encima de todo, se sincero contigo mismo, y si no puedes poner tu corazón en algo, muévete de ahí.

 

 

6. Empieza a notar y vivir en el presente. – Ahora mismo es un milagro. Ahora es el único momento garantizado para Ti. Ahora mismo es la vida. Así que deja de pensar en cuán grandes cosas habrán en el futuro. Deja de pensar en lo que sucedió o no sucedió en el pasado. Aprender a estar en el “aquí y ahora” y experimentar la vida que está sucediendo ahora. Apreciar al mundo por la belleza que posee, en estos momentos.

 

 

7. Empieza a valorar las lecciones que tus errores te enseñan. – Los errores son aceptables, son las piedras de los peldaños del progreso. Si no estás fallando de vez en cuando, no te estás esforzando lo suficiente y no estás aprendiendo. Toma riesgos, tropieza, cae y levántate y vuelve a intentarlo. Valora que te estás impulsando, aprendiendo, creciendo y mejorando. Los logros significativos son casi invariablemente realizados al final de un largo camino de fracasos. Uno de los “errores” que temes puede ser el enlace a tu logro más grande hasta el momento.

 

 

8. Empieza a ser más amable contigo mismo. – Si tuvieras a un amigo que te hablara de la misma manera en que a veces te hablas a tí mismo, ¿cuánto tiempo le permitirías a esa persona ser tu amigo? La forma en que te tratas establece el estándar para los demás. Tienes que amar quien Tu eres o nadie lo hará.

 

 

9. Comienza a disfrutar de las cosas que ya tienes. – El problema con muchos de nosotros es que creemos que seremos felices cuando alcanzamos un cierto nivel en la vida – un nivel en el que vemos a otros operando – al jefe con su gran oficina, ese amigo de un amigo que posee una mansión en la playa, etc.  Desafortunadamente, se necesita un tiempo antes de llegar allí, y al llegar allí lo más probable es que un nuevo destino esté en mente. Vas a terminar gastando toda tu vida trabajando para algo nuevo sin detenerte a disfrutar de las cosas que tienes ahora. Así que toma un momento de tranquilidad todos los días en cuanto despiertes para que aprecies dónde estás y lo que ya tienes.

 

 

10. Comienza a crear tu propia felicidad. – Si estás esperando a que alguien más te haga feliz, te estás perdiendo. Sonríe porque puedes. Elije la felicidad. Sé el cambio que quieres ver en el mundo. Sé feliz con quien eres ahora, y deja que tu positividad inspire tu viaje hacia el mañana. La felicidad se encuentra a menudo donde y cuando decidas buscarla. Si buscas la felicidad dentro de las posibilidades que tienes, es muy probable que la  encuentres. Pero si constantemente buscas algo más, por desgracia, lo encontrarás también.

 

 

11. Empieza a dar a tus ideas y sueños una oportunidad. – En la vida, rara vez se tiene una oportunidad, se trata de tomar una oportunidad. Nunca vas a estar 100% seguro de que funcione, pero siempre puedes estar 100% seguro de que el no hacer nada no va a funcionar. La mayoría de las veces sólo tienes que ir por ello! Y no importa lo que resulte, siempre termina de la manera que debería ser. O tendrás éxito o aprenderás algo. Ganar-Ganar.

 

 

12. Empieza a creer que estás listo para el siguiente paso. – Ya estás listo! Piensa en ello. Tienes todo lo que necesitas en este momento para dar el siguiente paso, pequeño pero realista hacia adelante. Así que aprovecha las oportunidades que vienen en camino, y acepta los desafíos – que son regalos que te ayudarán a crecer.

 

 

13. Empieza a entrar en nuevas relaciones por las razones correctas. – Entra en nuevas relaciones con personas confiables, honestas que reflejan la persona que eres y la persona que quieres ser. Elije amigos que estarías orgulloso de conocer, gente que admiras, que te muestran amor y respeto – personas que corresponden a tu amabilidad y compromiso. Y presta atención a lo que la gente hace, porque las acciones de una persona son mucho más importantes que sus palabras o cómo otros los presentan.

 

 

14. Empieza a dar a las nuevas personas que conoces una oportunidad. – Suena duro, pero no puedes mantener a todos los amigos que has hecho. Las personas y las prioridades cambian. Algunas relaciones se desvanecen y otras crecerán. Aprecia la posibilidad de nuevas relaciones así como naturalmente dejas ir las que ya no funcionan. Confía en tu juicio. Abraza nuevas relaciones, sabiendo que estás entrando en territorio desconocido. Debes estar dispuesto a aprender, a estar listo para un desafío, y estar preparado para conocer a alguien que podría cambiar tu vida para siempre.

 

 

15. Empieza a competir contra una versión anterior de Ti mismo. – Déjate inspirar por los demás, aprecia a los demás, aprende de los demás, pero sabe bien que competir contra ellos es una pérdida de tiempo. Tu estás en competencia con una persona solamente: Tu mismo. Estás compitiendo para ser lo mejor que puedes ser. Apunta a romper tus propias marcas personales.

 

 

16. Empieza a festejar las victorias de los demás. – Empieza a notar lo que te gusta de los demás y díselos. Tener una apreciación de lo increíble que es la gente que te rodea te lleva a buenos lugares – productivos, satisfactorios y tranquilos. Así que sé feliz por aquellos que están haciendo progresos. Celebra sus victorias. Da gracias por sus bendiciones, abiertamente. Lo que va, vuelve, y tarde o temprano la gente que estás animando  comenzará animándote a ti.

 

 

17. Empieza a buscar un resquicio de esperanza en situaciones difíciles. – Cuando las cosas son difíciles, y te sientes abajo, toma unas cuantas respiraciones profundas y busca el lado positivo – los pequeños destellos de esperanza. Recuérdate a ti mismo que tu puedes y vas a crecer más fuerte de esos tiempos difíciles. Y permanece consciente de tus bendiciones y victorias – todas las cosas en tu vida que están bien. Concéntrate en lo que tienes, no en lo que no tienes.

 

 

18. Empieza a perdonarte a Ti mismo y a los demás. – Todos hemos sido afectados por nuestras propias decisiones y por los demás. Y aunque el dolor de estas experiencias es normal, a veces se prolonga por mucho tiempo. Nos hace revivir el dolor una y otra vez y tenemos dificultades para dejarlo ir. El perdón es el remedio. Esto no quiere decir que estás borrando el pasado, ni olvidar lo que pasó. Esto significa que estamos dejando de lado el resentimiento y el dolor, y  escoger aprender del incidente y seguir adelante con tu vida.

 

 

19. Empieza a ayudar a los que te rodean. – Interésate en las personas. Guíalos si conoces un mejor camino. Cuanto más ayudas a los demás, más te van a querer ayudar. El amor y la bondad engendra amor y bondad. Y así sucesivamente y así sucesivamente.

 

 

20. Empieza a escuchar tu propia voz interior. – Si esto ayuda, discute tus ideas con las personas más cercanas a ti, pero date espacio suficiente para seguir tu propia intuición. Sé fiel a ti mismo. Di lo que necesitas decir. Haz lo que en tu corazón sabes que es lo correcto.

 

 

21. Empieza a estar atento a tu nivel de estrés y toma descansos breves. – Reduce la velocidad. Respira. Date permiso para hacer una pausa, reagruparte y avanzar con claridad y propósito. Cuando estás en tu mayor actividad, un breve receso puede rejuvenecer tu mente y aumentar tu productividad. Estas estancias cortas te ayudarán a recuperar la cordura y reflexionar sobre tus acciones recientes para que puedas estar seguro de que están en línea con tus objetivos.

 

 

22. Empieza a notar la belleza de los pequeños momentos. – En lugar de esperar a que las grandes cosas sucedan – el matrimonio, los niños, la gran promoción, ganar la lotería – encuentra la felicidad en las pequeñas cosas que ocurren todos los días. Pequeñas cosas como tomar una taza de café tranquilo en la mañana temprano, o el delicioso sabor y el olor de una comida hecha en casa, o el placer de compartir algo que te gusta con otra persona, o agarrarte de la mano con tu pareja. Notar esos pequeños placeres de cada día hacen una gran diferencia en la calidad de tu vida.

 

 

23. Comienza a aceptar las cosas cuando no son perfectas. – Recuerda, “perfecto” es el enemigo de ‘bueno’. Uno de los mayores retos para las personas que quieren mejorar y mejorar el mundo es aprender a aceptar las cosas como son. A veces es mejor aceptar y apreciar el mundo tal como es, y a la gente como es, en lugar de tratar de que todo y todos se ajusten a un ideal imposible. No, no debes aceptar una vida de mediocridad, sino aprender a amar y valorar las cosas cuando no son perfectas.

 

 

24. Empieza a trabajar hacia sus metas todos los días. – Recuerda que el viaje de mil millas comienza con un paso. Cualquier cosa que sea tu sueño, empieza a tomar pequeños y lógicos pasos cada día para que esto ocurra. Sal ahí afuera y HAZ algo! Entre más duro trabajes mas afortunado serás. Mientras muchos de nosotros decidimos en algún momento durante el curso de nuestras vidas que queremos responder a nuestra vocación, sólo un pocos de nosotros realmente astutos trabajamos en ella. Por “trabajando en ella”, me refiero estar dedicado consistentemente uno mismo al resultado final.

 

 

25. Empieza a ser más abierto en cómo te sientes. – Si estás herido, date el espacio necesario y el tiempo de estarlo, pero sé abierto al respecto. Habla con tus seres queridos. diles la verdad sobre cómo te sientes. Déjalos escucharte. El simple acto de sacar las cosas fuera de tu pecho abiertamente es el primer paso para sentirse bien de nuevo.

 

 

26. Comienza a tomar plena responsabilidad por tu propia vida. – Se dueño de tus elecciones y errores, y ten la voluntad necesaria para tomar las medidas necesarias para mejorar a partir de  eso. O tomas responsabilidad por tu vida o alguien más lo hará. Y cuando lo hacen, te convertirás en un esclavo de sus ideas y sueños en lugar de un pionero de los tuyos propios. Tú eres el único que puede controlar directamente el resultado de su vida. Y no, no será siempre fácil. Cada persona tiene un montón de obstáculos que afrontar. Sin embargo, debes tomar la responsabilidad de tu situación y superar estos obstáculos. Elegir no hacerlo es elegir una vida de mera existencia.

 

 

27. Empieza activamente nutrir tus relaciones más importantes. – Trae la alegría verdadera y honesta a tu vida y a las vidas de tus seres queridos, simplemente diciéndoles lo mucho que significan para ti con frecuencia regular. No puedes ser todo para todos, pero puede ser todo para unas pocas personas. Decide quiénes son estas personas en tu vida y trátalos como a la realeza. Recuerda, no necesitas un cierto número de amigos, sólo un número de amigos en los que puedas tener certeza de que lo son.

 

 

28. Empieza a concentrarte en las cosas que puedes controlar.– No puedes cambiar todo, pero siempre se puede cambiar algo. Perdiendo tu tiempo, talento y energía emocional en las cosas que están fuera de tu control es una receta para la frustración, la miseria y el estancamiento. Invierte tu energía en las cosas que puedes controlar y actúa sobre ellas ahora.

 

 

29. Empieza a concentrarte en la posibilidad de resultados funcionales. – La mente tiene que creer que PUEDE hacer algo antes de que sea capaz de hacerlo realmente. La manera de superar los pensamientos negativos y las emociones destructivas es el desarrollo pensamientos funcionales a tu vida que son más fuertes y más poderosos. Escucha tu diálogo y reemplaza los pensamientos negativos con pensamientos de poder. Independientemente de cómo una situación pueda parecer, ENFOCATE en lo que quieres que suceda, y luego toma el próximo paso constructivo hacia adelante. No, no puedes controlar todo lo que te sucede, pero puedes controlar cómo reaccionar ante las cosas. La vida de todos tiene aspectos positivos y negativos – Que seas feliz y exitoso en el largo plazo depende en gran medida en los aspectos en que te enfocas.

 

 

30. Empieza a notar lo rico que eres ahora. – Henry David Thoreau dijo una vez: “La riqueza es la capacidad de experimentar plenamente la vida.” Aun cuando los tiempos son difíciles, siempre es importante mantener las cosas en perspectiva. No te fuiste a dormir anoche con hambre. No dormiste en la intemperie. Tuviste la opción de qué ropa usar esta mañana. No pasaste ni un minuto en el miedo. Tienes acceso a agua potable y limpia. Tienes acceso a atención médica. Tienes acceso a Internet. Puedes leer. Algunos podrían decir que eres increíblemente rico, así que recuerda estar agradecido por todas las cosas que tienes.

 

Fuente: https://www.facebook.com/notes/rincon-del-tibet/30-cosas-que-necesitas-empezar-a-hacer-por-ti-mismo-/10155043922595657

Anuncios

6 pasos para sanar las heridas emocionales de la infancia

Buscar culpables solo nos hace perder energía. Es fundamental que nos demos permiso para enfadarnos y aprendamos a perdonarnos; al sanar nuestras heridas podremos ir por el mundo sin ocultarnos.Las experiencias dolorosas que desarrollamos a lo largo de nuestra vida conforman nuestras heridas emocionales. Generalmente nos cuesta afrontar problemas emocionales como separaciones, traiciones, humillaciones, abandonos o injusticias.
Lo cierto es que es probable que muchos de nosotros aún no hayamos cerrado esas heridas, que sigan doliéndonos y que intentemos enmascararlas bajo el maquillaje de la vida.

Sin embargo, no nos percatamos de que solo estamos evitándolas y que cuanto más esperemos más se agravarán; esto es mucho más complicado cuando, a pesar de que sabemos que algo no está bien en nuestro interior, todavía no nos hemos dado cuenta de que estamos heridos.

Así, hay un tanto por ciento de ignorancia que, unido al miedo de revivir nuestro dolor, no nos permite ser nosotros mismos, obligándonos a interpretar un papel que tenemos poco o nada estudiado y que no nos corresponde.
Seguro que, si estás leyendo esto, te sobran las ganas de conocerte y de mejorarte cada día. Por eso, con este artículo te queremos acercar una pequeña ayuda para que conozcas cuál es el proceso que debes seguir si quieres poner en marcha la maquinaria del afrontamiento que te permita curar tus heridas.

Así es que, a continuación, te mostramos 5 etapas que necesitamos experimentar para sanar nuestras heridas emocionales:

1. Acepta la herida como parte de ti

No te tapes los ojos, la herida existe. Puedes reconocerlo o no, pero en realidad hacerlo es lo único que te ayudará a seguir adelante. Según Lisa Bourbeaur aceptar una herida significa mirarla, observarla detenidamente y saber que tener situaciones que resolver forma parte de la experiencia del ser humano.
Puede que pienses que vendarle los ojos al sufrimiento es lo mejor que puedes hacer, pero eso implica que la herida se complique con el paso del tiempo.

Debes aceptar y comprender que no somos mejores o peores porque algo nos haga daño. Haberte construido tu coraza es un acto heroico, un acto de amor propio que tiene mucho mérito, pero que ya ha cumplido su función. Ya te protegió del ambiente que te originó la herida, por lo que es la hora de dejar ir y avanzar.
Aceptar nuestras heridas resulta muy beneficioso cuando es con el fin de adquirir el aprendizaje que necesitábamos. Si no lo haces, generarás numerosos problemas a largo plazo, tales como depresión, ansiedad e inseguridades.

2. Aceptar que te haces daño sucumbiendo al temor o al reproche

Si focalizamos nuestra atención en el dolor y en la búsqueda de un culpable o un responsable estaremos perdiendo energía, la cual es muy necesaria para sanar nuestra herida. Intenta perdonarte y perdonar a los demás, pues es la única manera de que consigas pasar página y abrir tu corazón.

Debes entender que la voluntad y la decisión de sobreponernos a nuestras heridas es el primer paso hacia la autocomprensión y el autocuidado. No solo desarrollarás estas cualidades para ti, sino también hacia los demás, lo cual redundará en un mayor bienestar emocional.

No puedes pretender que los demás cumplan tus expectativas y te saquen del pozo cada vez que te hundes; no es justo cargar a alguien con esa responsabilidad que solo nos corresponde a nosotros mismos. De hecho, son este tipo de comportamientos los que llevan a anular gran parte de nuestras relaciones y de nuestra vida, lo que genera a su vez gran malestar emocional.

3. Date permiso para enfadarte con las personas que alimentaron tu herida

Cuanto más nos dañen y más profundas sean nuestras heridas, más normal y humano resultará culpar y sentir enfado hacia quien nos perjudicó. Date permiso para enfadarte con ellos y perdónate.
Si te fuerzas a no hacerlo, acabarás reprimiendo ese dolor y lo convertirás en odio y en resentimiento, dos sentimientos extremadamente perjudiciales para nuestra salud.
Vivir imponiéndonos trampas emocionales es castigarnos y abocarnos a una vida llena de dolor y de insatisfacción. Además, de nuevo, esto ocasionará que enmascares tu verdadero Yo interno y que no seas capaz de abrir tu corazón.

4. Tras la aceptación y el perdón viene la transformación

Absolutamente todas nuestras experiencias nos enseñan algo. Es probable que te cueste aceptarlo, pues nuestro ego es especialista en crear esa barrera de protección que oculta nuestros problemas.
Lo cierto es que nuestro ego suele complicarnos la vida; sin embargo, son nuestros pensamientos y nuestros comportamientos los que la simplifican. Todo cambio requiere de un gran esfuerzo, pero es necesario mirar de frente y afrontar que no estamos siendo nosotros mismos y que algo debe cambiar.

5. Observa el mundo con y sin herida

Date tiempo para observar cómo te has apegado a tu herida en todos estos años. Estaba ahí y, aun sin saber cómo, dirigía cada uno de tus movimientos. Deshazte de tus máscaras, no te juzgues, no te critiques y pon todo de ti a la hora de intentar sanar tu herida de manera profunda.

Es posible cambiar de máscara en un mismo día o llevar la misma durante meses o años. Lo ideal es que seas capaz de decirte a ti mismo “Vale, me he colocado esta máscara y la razón ha sido esta. Es hora de quitármela”. Entonces sabrás que estás en el camino correcto y que, en el resto del viaje, tu guía será la inercia que te permita sentirte bien sin ocultarte.

6. Apóyate en tu círculo social

Es probable que pienses que tú puedes con todo y que ya has salido de peores pozos. Sin embargo, no hay motivos por los cuales debas renunciar al consuelo de un corazón que te escuche pacientemente.
Es evidente que el apoyo que los demás nos brindan puede ser crucial a la hora de superar múltiples obstáculos. No renuncies a los abrazos y al mundo, ellos también forman parte de ti y juntos pueden reconstruir un nuevo hogar en el cual vivir sin sufrimiento.

Deseo informarle que el dia 12 de Febrero impartiré el TALLER El Despertar del Corazón . Es un programa de transformación que ha sido cuidadosamente diseñado después de varios años de trabajo con miles de personas, de recibir el apoyo de grandes maestros en el desarrollos de las herramientas correctas y de experiencias reales que han mostrado una vez más que no existe un sueño inalcanzable cuando este nace del corazón.

Fuente: http://alejandraplaza.com/sanar-heridas-emocionales-infancia/

La adicción…

La adicción no es algo que tenga que ser “curado”. No es una enfermedad, sino una búsqueda equivocada de amor. El “adicto” en cada uno de nosotros no está ahí para ser curado o manipulado, por supuesto tampoco castigado. Esta ahí para ser amado hasta la muerte…

– Jeff Foster

Bomba Estéreo – Somos dos

https://www.youtube.com/watch?v=g-_9Bld7JYc

Ay corazón, corazón, corazón
Tus ojos me están llenando sólo con verlos
No necesito sino abrazarte para sentirlo
y ya no tengo que esperar para saberlo

Cuando el amor es amor, es amor, es amor, es amor
Cuando el amor es amor, es amor, es amor, es amor
Somos dos, somos dos, somos dos
Y somos dos, somos dos, somos dos
Somos dos, somos dos, somos dos, somos dos, somos todos

Ay qué emoción, que emoción, que emoción
Ser parte de tu sonrisa y de tu alegría
Para amar, para amar, para amarte toda una vida
Y qué me importa, si esta noche es solo tuya y solo mía

Cuando el amor, es amor, es amor, es amor, es amor
Cuando el amor, es amor, es amor, es amor, es amor
Somos dos, somos dos, somos dos
Y somos dos, somos dos, somos dos
Y somos dos, somos dos, somos dos, cuando ay, ay amor
Ay el amor, el amor

Ay mi amor, ay mi amor, ay mi amor, ay mi amor
Mi cuerpo sobre la arena se desvanece
Me deja mirar el tuyo, tendido aquí en el mar
Y las estrellas llenan el cielo que resplandecen

Cuando el amor, es amor, es amor, es amor, es amor
Cuando el silencio se calla la boca y no pide perdón
Y cuando el alma se siente completa y te da la razón
Cuando tu cuerpo está conectado a tu corazón

Somos dos, somos dos, somos dos
Y somos dos, somos dos, somos dos
Somos dos, somos dos, somos dos, somos dos, somos todos
Somos dos, somos dos, somos dos
Y somos dos, somos dos, somos dos
Somos dos, somos dos, somos dos, somos dos, somos todos

Es amor, es amor
Es amor, es amor
Es amor, es amor

Somos dos, somos dos, somos dos, somos dos, somos dos
Mientras los mundos se juntan
lo nuestro lo hacemos los dos
Que no haya nada más que tú y yo
El resto desaparece…
quiero quedarme con esto para siempre
Para siempre
Para siempre
Para siempre

Sobre mi Leo

Empecé a conocer a los gatos gracias a mi compañero de piso. Adoptó uno, Dragoncillo (Drago) y yo dejé de tenerles miedo y empezaron a hipnotizarme. Son animales realmente mágicos.

Pero no quiero enrollarme demasiado sobre los gatos en general.

Ahora mismo estaba viendo a León, mi gati-hijo, jugueteando por toda la casa, y me ha recordado tantas cosas…

Cuando le vi por internet por primera vez, fue un flechazo. Leí su historia y ya no pude quitármele de la cabeza. Me etiqueté en su foto y de vez en cuando volvía a preguntar por él. Cada vez que me decían que seguía sin ser adoptado, me aliviaba. Ahora sé que era para mí. Dicen que los gatos eligen a sus padres (no soy su dueña, soy su madre) y sé que León me eligió a mí sin verme. No pude soltarle.

Vivía en una colonia con otros muchos gatos, y yo veía un montón de gatos cada día de distintas protectoras. Me enganchaba a los que habían sufrido más: hubo uno en concreto, que era tuerto, que me enamoró antes de ver a León. Pero tenía la leucemia gatuna, y no quería que se la pegara a Tigre.

León fue distinto. Cuando leí su historia y cómo esa vida le había hecho ser ahora, me recordó tanto a mí que me enganché a la idea de que tenía que darle una buena vida. Además era mayor, así que merecía disfrutar los “pocos” años que le quedaran (ahora sé que está más joven que muchos a los que dobla la edad y seguramente dure mucho).

Cuando llegó, fue realmente duro. No se fiaba. No hacía más que bufar. Y yo no conocía lo suficiente a los gatos para saber qué hacer con él. Me daba miedo que nos hiciera daño de verdad y la mujer que me lo dio me dijo que no sabía si podía llegar a hacerlo. Le dije que obviamente yo no le iba a acorralar, pero que si aún así podía hacerlo, y ante sus dudas, yo me hundí ante la idea de que a lo mejor era “demasiado” para mí y le tenía que devolver.

Ella no le conocía. León tenía más miedo a los humanos que cualquier cosa, y por eso bufaba tanto. La realidad es que sale corriendo en cuanto le haces un mínimo gesto de ataque. Lo sé ahora. Nunca se enfrentaría a un humano.

Me hizo recordar muchas cosas. Un día, de pequeña, un vecino diciéndole a mi hermana: “Pero es que no la he dicho nada malo y me contesta mal” y yo no entendía por qué.
Yo me sentía atacada por el mundo entero y no sabía ni qué me pasaba. Me ha costado empezar a cambiarlo.

Pero en todo ese proceso, del que todavía me queda mucho, estaba León. Después de unas cuantas reyertas, empezó a confiar en mí. En cuanto podía se subía a dormir encima mía buscando amor. Sólo quería Amor. Sólo quiere Amor. Y el resto del tiempo que no dormía (los gatos duermen la mayoría del tiempo) jugaba como un bebé. Estaba recuperando ese tiempo que le habían quitado cuando nació. Y no tenía ningún rencor por los humanos. A veces, le salía un “recuerdo” y bufaba o soltaba la zarpa, pero con tiempo y amor, cada vez lo hacía menos.

Y yo, un día, lo entendí todo. Me fijé en él y pensé: “Él no piensa en el tiempo que perdió y sufrió, él sólo quiere disfrutar lo que no disfrutó entonces, mientras que yo pienso todo el rato, cuando le miro, en que no le puedo devolver esos 5 años de tortura. Ni yo puedo recuperar mis años perdidos”.

En algún lugar (seguramente en la página de alguna terapeuta felina como Mariví) leí que los gatos son el reflejo de sus “Dueños” (repito, yo no creo que sea su dueña, sino su compañera o madre como mucho) y me empecé a fijar en lo parecido que era León a mí. No sólo en el pasado, sino en el carácter.

Así que empecé a dejar de fijarme en lo que me ha pasado. Si hace más de un año me llegan a decir que cada vez me iba a identificar menos, no me lo habría creído. Pero aquí estoy. Y lo que entonces me quemaba, ahora me escuece un poco. Se puede sanar.

Y eso, lo aprendí de mi mayor maestro: un gato. Porque él me eligió como compañera. Y soy muy afortunada de eso.

Gracias Leoncillo, te quiero mucho.

(Otro día contaré la historia de mi otro baby, Tigre, que también sale en las fotos)

Qué necesita el mundo

“No preguntes qué es lo que el mundo necesita.
Pregúntate qué es lo que te hace sentir vivo, y hazlo.
Porque lo que el mundo necesita
es gente que se sienta realmente viva.”

– Howard Thurman

Sufismo Puro ! — Léanlo — Madurez Espiritual …..

 

* Le preguntaron a Rumi, maestro espiritual persa del siglo. XIII: *
* ¿Qué es el veneno? *
– Cualquier cosa más allá de lo que necesitamos es veneno.
Puede ser el poder, la pereza, la comida, el ego, la ambición, el miedo, la ira, o lo que sea …
* ¿Qué es el miedo? *
– La no aceptación de la incertidumbre. Si aceptamos la incertidumbre, se convierte en aventura.
* ¿Qué es la envidia? *
– La no aceptación de la bienaventuranza en el otro. Si lo aceptamos, se torna en inspiración.
* ¿Qué es la ira? *
– La no aceptación de lo que está más allá de nuestro control. Si aceptamos, se convierte en tolerancia.
* ¿Qué es el odio? *
– La no aceptación de las personas como son. Si las aceptamos incondicionalmente, a continuación, se convierte en amor.

* ¿Qué es la madurez espiritual? *
1. Es cuando se deja de tratar de cambiar a los demás y nos concentramos en cambiarnos a nosotros mismos.
2. Es cuando aceptamos a las personas como son.
3. Es cuando entendemos que todos están acertados según su propia perspectiva.
4. Es cuando se aprende a “dejar ir“.
5. Es cuando se es capaz de no tener “expectativas” en una relación, y damos de nosotros mismos por el placer de dar.
6. Es cuando comprendemos que lo que hacemos, lo hacemos para nuestra propia paz.
7. Es cuando uno para de demostrar al mundo lo inteligente que es.
8. Es cuando dejamos de buscar la aprobación de los demás.
9. Es cuando paramos de compararnos con los demás.
10. Es cuando se está en paz consigo mismo.
11. La madurez espiritual es cuando somos capaces de distinguir entre “necesidad” y “querer” y somos capaces de dejar ir ese querer …
Por último y lo más importante! *
12. Se gana la madurez espiritual cuando dejamos de anexar la “felicidad” a las cosas materiales!

La vida es un verbo, no un nombre…

No es vida es VIVIR…
No es amor es AMAR…
Por eso no es canción sino CANTAR…

Algo acabado, definitivo es algo muerto y la vida es movimiento constante. Por eso no hay puntos finales, solo etapas, estados o lugares donde descansamos por un rato.

Solo un rato porque la vida vuelve a empujarnos hacia sus caminos que son infinitos.

El amor es luz, por eso no puede detenerse en la sombra del que no se conoce…

– Facundo Cabral –

¡SÉ LIBRE!

Si te ofendes rápidamente, entonces estarás bajo el control de aquellos que encuentras ofensivos. Si te enojas fácilmente, entonces tus acciones serán dictadas por aquellos que te hacen enojar.
Si estas obsesionado por lo que piensan los demás, entonces serás prisionero de sus pensamientos.

Si anhelas las respuestas fáciles y las soluciones rápidas, caerás presa de la gente que no ofrece nada sino promesas.
Si encuentras que la verdad es difícil de soportar, serás esclavizado por aquellos que te dirán lo que quieres escuchar.

Cuando tienes el valor de pensar por ti mismo, la fuerza de aceptar lo que es, el compromiso y la disciplina para hacer una diferencia, entonces eres libre. Eres realmente libre para vivir con propósito, gozo y satisfacción.

No dejes que tu vida sea definida por tus reacciones a lo que los otros dicen, hacen o piensan, sino por tu propia y única visión.
Eleva tu mirada por encima de la mezquindad y sigue el camino a la grandeza que existe dentro de ti.

– Mariló López garrido –

RECONCILIARNOS CON EL EGO

Un muy buen consejo que en pocos sitios he visto:

¿Qué es el ego?
Es una personalidad física programada para sobrevivir en la sociedad mientras evolucionaba. Es también, dicho de otro modo, una computadora dentro de tu cabeza con un chip muy viejo. Es también una lente para ver con los cristales empañados de mucha información que ademas es errónea e inservible ahora (pero recuerda que todo ha sido necesario).

El ego sólo hace muy bien su trabajo: sobrevivir acorde al lugar en el que está; no lo hace por hacer daño, tampoco es malo.
El ego en esta era ya no es necesario, por eso se resiste al cambio, a nuestra evolución, ya que perderá protagonismo con el despertar del Ser o de la Conciencia.

El ego es tu criterio, tus pensamientos sin amor, tus inseguridades, tus miedos, tus conductas repetitivas, tu terror al cambio… no eres tú; es él.

Imagina que estás en la era del hielo y que el ego es tu ropa de invierno, fue muy necesaria mientras hubo frío: te protegió con ese gran abrigo, pero ahora pasaste a una era eterna de LUZ, osea de calor, y esa ropa ahora te molesta, es gruesa, te ahoga… ya no es necesaria. No tienes para qué desnudarte, suficiente es con que alivianes tu vestimenta, te cambies a una ropa más ligera que te acompañe en esta nueva era de Luz.

Hablando más realista, deshazte de todo lo que ya no te sirve, de lo que te hace esclavo de “algo”, de todo lo que no te vibra o resuena, o no te hace feliz, porque no lo haces con amor.
Es muy simple, no dije fácil, pero es el logro más grande de tu vida: superar tus propias barreras, la tangible prueba de que creciste, de que evolucionaste.
El ego es muy superficial y es feliz con pequeñas cosas:

– Si eres vanidoso, sería bueno que te arregles bien, estés siempre limpio y perfumado.

– Si eres más intelectual a tu ego le encantará que aprendas ciencias poco conocidas o tengas una carrera o destaques de una manera cultural.

– Si eres extrovertido, las fiestas y reuniones sociales, fotos y vídeos, lo harán feliz.

Busca lo que le gusta y dale la cuota mínima de eso a tu vida, para llevarte bien, pero no dejes que él o sus creencias sigan dirigiendo tu vida.
No lo olvides para que no pierdas tiempo en una de sus pataletas.

Fuente: – Conciencia Despierta – (Corregido)

Anteriores Entradas antiguas