30 Cosas Que Necesitas Empezar A Hacer Por Ti Mismo

Aquí está, una lista positiva de cosas “a hacer” para este próximo año – 30 cosas para empezar a hacer para Ti mismo:

 

1. Comienza a pasar tiempo con las personas adecuadas. – Esta es la gente que disfrutas, que te aman y te aprecian, y que te animan a mejorar de manera sana y emocionante. Ellos son los que te hacen sentir más vivo, y no sólo te aceptan como eres ahora, sino también te apoyan e incorporan a ese quien tu quieres ser, sin condiciones.

 

 

2. Comienza a encarar tus problemas de frente. – No son tus problemas los que te definen, sino cómo reaccionamos ante ellos y nos recuperamos de ellos. Los problemas no desaparecerán a menos que tomes acción. Haz lo que puedas, cuando puedas, y reconoce lo que has hecho. Todo es cuestión de tomar pequeños pasos en la dirección correcta, centímetro a centímetro. Estos centímetros cuentan, ya que se suman y se convierten en metros y kilómetros en el largo plazo.

 

 

3. Empieza a ser honesto contigo mismo en todo. – Se honesto acerca de lo que es correcto, así como lo que hay que cambiar. Se honesto acerca de lo que quieres lograr y quien deseas llegar a ser. Se honesto con todos los aspectos de tu vida, siempre. Porque eres la única persona con la que siempre puedes contar. Busca en tu alma, por la verdad, para que realmente sepas quien eres Tu. Una vez que lo hagas, tendrás una mejor comprensión de donde estás ahora y cómo has llegado hasta aquí, y así estarás mejor equipado para identificar a dónde quieres ir y cómo llegar allí.

 

 

4. Comienza a hacer tu propia felicidad en una prioridad. – Tus necesidades importan. Si no te valoras a ti mismo, te cuidas a ti mismo, y te apoyas a ti mismo, te estás saboteando. Recuerda, es posible hacerse cargo de tus propias necesidades y al mismo tiempo del cuidado de los que te rodean. Y una vez que tus necesidades sean satisfechas, probablemente serás mucho más capaz de ayudar a quienes más te necesitan.

 

 

5. Empieza a ser tú mismo, genuinamente y con orgullo. – Tratar de ser alguien más es una pérdida de la persona que eres. Se tú mismo. Abraza a ese individuo dentro de ti que tiene ideas, puntos fuertes y belleza como nadie. Sé la persona que tu mismo sabes que eres – la mejor versión de ti mismo – en tus propios términos. Por encima de todo, se sincero contigo mismo, y si no puedes poner tu corazón en algo, muévete de ahí.

 

 

6. Empieza a notar y vivir en el presente. – Ahora mismo es un milagro. Ahora es el único momento garantizado para Ti. Ahora mismo es la vida. Así que deja de pensar en cuán grandes cosas habrán en el futuro. Deja de pensar en lo que sucedió o no sucedió en el pasado. Aprender a estar en el “aquí y ahora” y experimentar la vida que está sucediendo ahora. Apreciar al mundo por la belleza que posee, en estos momentos.

 

 

7. Empieza a valorar las lecciones que tus errores te enseñan. – Los errores son aceptables, son las piedras de los peldaños del progreso. Si no estás fallando de vez en cuando, no te estás esforzando lo suficiente y no estás aprendiendo. Toma riesgos, tropieza, cae y levántate y vuelve a intentarlo. Valora que te estás impulsando, aprendiendo, creciendo y mejorando. Los logros significativos son casi invariablemente realizados al final de un largo camino de fracasos. Uno de los “errores” que temes puede ser el enlace a tu logro más grande hasta el momento.

 

 

8. Empieza a ser más amable contigo mismo. – Si tuvieras a un amigo que te hablara de la misma manera en que a veces te hablas a tí mismo, ¿cuánto tiempo le permitirías a esa persona ser tu amigo? La forma en que te tratas establece el estándar para los demás. Tienes que amar quien Tu eres o nadie lo hará.

 

 

9. Comienza a disfrutar de las cosas que ya tienes. – El problema con muchos de nosotros es que creemos que seremos felices cuando alcanzamos un cierto nivel en la vida – un nivel en el que vemos a otros operando – al jefe con su gran oficina, ese amigo de un amigo que posee una mansión en la playa, etc.  Desafortunadamente, se necesita un tiempo antes de llegar allí, y al llegar allí lo más probable es que un nuevo destino esté en mente. Vas a terminar gastando toda tu vida trabajando para algo nuevo sin detenerte a disfrutar de las cosas que tienes ahora. Así que toma un momento de tranquilidad todos los días en cuanto despiertes para que aprecies dónde estás y lo que ya tienes.

 

 

10. Comienza a crear tu propia felicidad. – Si estás esperando a que alguien más te haga feliz, te estás perdiendo. Sonríe porque puedes. Elije la felicidad. Sé el cambio que quieres ver en el mundo. Sé feliz con quien eres ahora, y deja que tu positividad inspire tu viaje hacia el mañana. La felicidad se encuentra a menudo donde y cuando decidas buscarla. Si buscas la felicidad dentro de las posibilidades que tienes, es muy probable que la  encuentres. Pero si constantemente buscas algo más, por desgracia, lo encontrarás también.

 

 

11. Empieza a dar a tus ideas y sueños una oportunidad. – En la vida, rara vez se tiene una oportunidad, se trata de tomar una oportunidad. Nunca vas a estar 100% seguro de que funcione, pero siempre puedes estar 100% seguro de que el no hacer nada no va a funcionar. La mayoría de las veces sólo tienes que ir por ello! Y no importa lo que resulte, siempre termina de la manera que debería ser. O tendrás éxito o aprenderás algo. Ganar-Ganar.

 

 

12. Empieza a creer que estás listo para el siguiente paso. – Ya estás listo! Piensa en ello. Tienes todo lo que necesitas en este momento para dar el siguiente paso, pequeño pero realista hacia adelante. Así que aprovecha las oportunidades que vienen en camino, y acepta los desafíos – que son regalos que te ayudarán a crecer.

 

 

13. Empieza a entrar en nuevas relaciones por las razones correctas. – Entra en nuevas relaciones con personas confiables, honestas que reflejan la persona que eres y la persona que quieres ser. Elije amigos que estarías orgulloso de conocer, gente que admiras, que te muestran amor y respeto – personas que corresponden a tu amabilidad y compromiso. Y presta atención a lo que la gente hace, porque las acciones de una persona son mucho más importantes que sus palabras o cómo otros los presentan.

 

 

14. Empieza a dar a las nuevas personas que conoces una oportunidad. – Suena duro, pero no puedes mantener a todos los amigos que has hecho. Las personas y las prioridades cambian. Algunas relaciones se desvanecen y otras crecerán. Aprecia la posibilidad de nuevas relaciones así como naturalmente dejas ir las que ya no funcionan. Confía en tu juicio. Abraza nuevas relaciones, sabiendo que estás entrando en territorio desconocido. Debes estar dispuesto a aprender, a estar listo para un desafío, y estar preparado para conocer a alguien que podría cambiar tu vida para siempre.

 

 

15. Empieza a competir contra una versión anterior de Ti mismo. – Déjate inspirar por los demás, aprecia a los demás, aprende de los demás, pero sabe bien que competir contra ellos es una pérdida de tiempo. Tu estás en competencia con una persona solamente: Tu mismo. Estás compitiendo para ser lo mejor que puedes ser. Apunta a romper tus propias marcas personales.

 

 

16. Empieza a festejar las victorias de los demás. – Empieza a notar lo que te gusta de los demás y díselos. Tener una apreciación de lo increíble que es la gente que te rodea te lleva a buenos lugares – productivos, satisfactorios y tranquilos. Así que sé feliz por aquellos que están haciendo progresos. Celebra sus victorias. Da gracias por sus bendiciones, abiertamente. Lo que va, vuelve, y tarde o temprano la gente que estás animando  comenzará animándote a ti.

 

 

17. Empieza a buscar un resquicio de esperanza en situaciones difíciles. – Cuando las cosas son difíciles, y te sientes abajo, toma unas cuantas respiraciones profundas y busca el lado positivo – los pequeños destellos de esperanza. Recuérdate a ti mismo que tu puedes y vas a crecer más fuerte de esos tiempos difíciles. Y permanece consciente de tus bendiciones y victorias – todas las cosas en tu vida que están bien. Concéntrate en lo que tienes, no en lo que no tienes.

 

 

18. Empieza a perdonarte a Ti mismo y a los demás. – Todos hemos sido afectados por nuestras propias decisiones y por los demás. Y aunque el dolor de estas experiencias es normal, a veces se prolonga por mucho tiempo. Nos hace revivir el dolor una y otra vez y tenemos dificultades para dejarlo ir. El perdón es el remedio. Esto no quiere decir que estás borrando el pasado, ni olvidar lo que pasó. Esto significa que estamos dejando de lado el resentimiento y el dolor, y  escoger aprender del incidente y seguir adelante con tu vida.

 

 

19. Empieza a ayudar a los que te rodean. – Interésate en las personas. Guíalos si conoces un mejor camino. Cuanto más ayudas a los demás, más te van a querer ayudar. El amor y la bondad engendra amor y bondad. Y así sucesivamente y así sucesivamente.

 

 

20. Empieza a escuchar tu propia voz interior. – Si esto ayuda, discute tus ideas con las personas más cercanas a ti, pero date espacio suficiente para seguir tu propia intuición. Sé fiel a ti mismo. Di lo que necesitas decir. Haz lo que en tu corazón sabes que es lo correcto.

 

 

21. Empieza a estar atento a tu nivel de estrés y toma descansos breves. – Reduce la velocidad. Respira. Date permiso para hacer una pausa, reagruparte y avanzar con claridad y propósito. Cuando estás en tu mayor actividad, un breve receso puede rejuvenecer tu mente y aumentar tu productividad. Estas estancias cortas te ayudarán a recuperar la cordura y reflexionar sobre tus acciones recientes para que puedas estar seguro de que están en línea con tus objetivos.

 

 

22. Empieza a notar la belleza de los pequeños momentos. – En lugar de esperar a que las grandes cosas sucedan – el matrimonio, los niños, la gran promoción, ganar la lotería – encuentra la felicidad en las pequeñas cosas que ocurren todos los días. Pequeñas cosas como tomar una taza de café tranquilo en la mañana temprano, o el delicioso sabor y el olor de una comida hecha en casa, o el placer de compartir algo que te gusta con otra persona, o agarrarte de la mano con tu pareja. Notar esos pequeños placeres de cada día hacen una gran diferencia en la calidad de tu vida.

 

 

23. Comienza a aceptar las cosas cuando no son perfectas. – Recuerda, “perfecto” es el enemigo de ‘bueno’. Uno de los mayores retos para las personas que quieren mejorar y mejorar el mundo es aprender a aceptar las cosas como son. A veces es mejor aceptar y apreciar el mundo tal como es, y a la gente como es, en lugar de tratar de que todo y todos se ajusten a un ideal imposible. No, no debes aceptar una vida de mediocridad, sino aprender a amar y valorar las cosas cuando no son perfectas.

 

 

24. Empieza a trabajar hacia sus metas todos los días. – Recuerda que el viaje de mil millas comienza con un paso. Cualquier cosa que sea tu sueño, empieza a tomar pequeños y lógicos pasos cada día para que esto ocurra. Sal ahí afuera y HAZ algo! Entre más duro trabajes mas afortunado serás. Mientras muchos de nosotros decidimos en algún momento durante el curso de nuestras vidas que queremos responder a nuestra vocación, sólo un pocos de nosotros realmente astutos trabajamos en ella. Por “trabajando en ella”, me refiero estar dedicado consistentemente uno mismo al resultado final.

 

 

25. Empieza a ser más abierto en cómo te sientes. – Si estás herido, date el espacio necesario y el tiempo de estarlo, pero sé abierto al respecto. Habla con tus seres queridos. diles la verdad sobre cómo te sientes. Déjalos escucharte. El simple acto de sacar las cosas fuera de tu pecho abiertamente es el primer paso para sentirse bien de nuevo.

 

 

26. Comienza a tomar plena responsabilidad por tu propia vida. – Se dueño de tus elecciones y errores, y ten la voluntad necesaria para tomar las medidas necesarias para mejorar a partir de  eso. O tomas responsabilidad por tu vida o alguien más lo hará. Y cuando lo hacen, te convertirás en un esclavo de sus ideas y sueños en lugar de un pionero de los tuyos propios. Tú eres el único que puede controlar directamente el resultado de su vida. Y no, no será siempre fácil. Cada persona tiene un montón de obstáculos que afrontar. Sin embargo, debes tomar la responsabilidad de tu situación y superar estos obstáculos. Elegir no hacerlo es elegir una vida de mera existencia.

 

 

27. Empieza activamente nutrir tus relaciones más importantes. – Trae la alegría verdadera y honesta a tu vida y a las vidas de tus seres queridos, simplemente diciéndoles lo mucho que significan para ti con frecuencia regular. No puedes ser todo para todos, pero puede ser todo para unas pocas personas. Decide quiénes son estas personas en tu vida y trátalos como a la realeza. Recuerda, no necesitas un cierto número de amigos, sólo un número de amigos en los que puedas tener certeza de que lo son.

 

 

28. Empieza a concentrarte en las cosas que puedes controlar.– No puedes cambiar todo, pero siempre se puede cambiar algo. Perdiendo tu tiempo, talento y energía emocional en las cosas que están fuera de tu control es una receta para la frustración, la miseria y el estancamiento. Invierte tu energía en las cosas que puedes controlar y actúa sobre ellas ahora.

 

 

29. Empieza a concentrarte en la posibilidad de resultados funcionales. – La mente tiene que creer que PUEDE hacer algo antes de que sea capaz de hacerlo realmente. La manera de superar los pensamientos negativos y las emociones destructivas es el desarrollo pensamientos funcionales a tu vida que son más fuertes y más poderosos. Escucha tu diálogo y reemplaza los pensamientos negativos con pensamientos de poder. Independientemente de cómo una situación pueda parecer, ENFOCATE en lo que quieres que suceda, y luego toma el próximo paso constructivo hacia adelante. No, no puedes controlar todo lo que te sucede, pero puedes controlar cómo reaccionar ante las cosas. La vida de todos tiene aspectos positivos y negativos – Que seas feliz y exitoso en el largo plazo depende en gran medida en los aspectos en que te enfocas.

 

 

30. Empieza a notar lo rico que eres ahora. – Henry David Thoreau dijo una vez: “La riqueza es la capacidad de experimentar plenamente la vida.” Aun cuando los tiempos son difíciles, siempre es importante mantener las cosas en perspectiva. No te fuiste a dormir anoche con hambre. No dormiste en la intemperie. Tuviste la opción de qué ropa usar esta mañana. No pasaste ni un minuto en el miedo. Tienes acceso a agua potable y limpia. Tienes acceso a atención médica. Tienes acceso a Internet. Puedes leer. Algunos podrían decir que eres increíblemente rico, así que recuerda estar agradecido por todas las cosas que tienes.

 

Fuente: https://www.facebook.com/notes/rincon-del-tibet/30-cosas-que-necesitas-empezar-a-hacer-por-ti-mismo-/10155043922595657

Anuncios

6 pasos para sanar las heridas emocionales de la infancia

Buscar culpables solo nos hace perder energía. Es fundamental que nos demos permiso para enfadarnos y aprendamos a perdonarnos; al sanar nuestras heridas podremos ir por el mundo sin ocultarnos.Las experiencias dolorosas que desarrollamos a lo largo de nuestra vida conforman nuestras heridas emocionales. Generalmente nos cuesta afrontar problemas emocionales como separaciones, traiciones, humillaciones, abandonos o injusticias.
Lo cierto es que es probable que muchos de nosotros aún no hayamos cerrado esas heridas, que sigan doliéndonos y que intentemos enmascararlas bajo el maquillaje de la vida.

Sin embargo, no nos percatamos de que solo estamos evitándolas y que cuanto más esperemos más se agravarán; esto es mucho más complicado cuando, a pesar de que sabemos que algo no está bien en nuestro interior, todavía no nos hemos dado cuenta de que estamos heridos.

Así, hay un tanto por ciento de ignorancia que, unido al miedo de revivir nuestro dolor, no nos permite ser nosotros mismos, obligándonos a interpretar un papel que tenemos poco o nada estudiado y que no nos corresponde.
Seguro que, si estás leyendo esto, te sobran las ganas de conocerte y de mejorarte cada día. Por eso, con este artículo te queremos acercar una pequeña ayuda para que conozcas cuál es el proceso que debes seguir si quieres poner en marcha la maquinaria del afrontamiento que te permita curar tus heridas.

Así es que, a continuación, te mostramos 5 etapas que necesitamos experimentar para sanar nuestras heridas emocionales:

1. Acepta la herida como parte de ti

No te tapes los ojos, la herida existe. Puedes reconocerlo o no, pero en realidad hacerlo es lo único que te ayudará a seguir adelante. Según Lisa Bourbeaur aceptar una herida significa mirarla, observarla detenidamente y saber que tener situaciones que resolver forma parte de la experiencia del ser humano.
Puede que pienses que vendarle los ojos al sufrimiento es lo mejor que puedes hacer, pero eso implica que la herida se complique con el paso del tiempo.

Debes aceptar y comprender que no somos mejores o peores porque algo nos haga daño. Haberte construido tu coraza es un acto heroico, un acto de amor propio que tiene mucho mérito, pero que ya ha cumplido su función. Ya te protegió del ambiente que te originó la herida, por lo que es la hora de dejar ir y avanzar.
Aceptar nuestras heridas resulta muy beneficioso cuando es con el fin de adquirir el aprendizaje que necesitábamos. Si no lo haces, generarás numerosos problemas a largo plazo, tales como depresión, ansiedad e inseguridades.

2. Aceptar que te haces daño sucumbiendo al temor o al reproche

Si focalizamos nuestra atención en el dolor y en la búsqueda de un culpable o un responsable estaremos perdiendo energía, la cual es muy necesaria para sanar nuestra herida. Intenta perdonarte y perdonar a los demás, pues es la única manera de que consigas pasar página y abrir tu corazón.

Debes entender que la voluntad y la decisión de sobreponernos a nuestras heridas es el primer paso hacia la autocomprensión y el autocuidado. No solo desarrollarás estas cualidades para ti, sino también hacia los demás, lo cual redundará en un mayor bienestar emocional.

No puedes pretender que los demás cumplan tus expectativas y te saquen del pozo cada vez que te hundes; no es justo cargar a alguien con esa responsabilidad que solo nos corresponde a nosotros mismos. De hecho, son este tipo de comportamientos los que llevan a anular gran parte de nuestras relaciones y de nuestra vida, lo que genera a su vez gran malestar emocional.

3. Date permiso para enfadarte con las personas que alimentaron tu herida

Cuanto más nos dañen y más profundas sean nuestras heridas, más normal y humano resultará culpar y sentir enfado hacia quien nos perjudicó. Date permiso para enfadarte con ellos y perdónate.
Si te fuerzas a no hacerlo, acabarás reprimiendo ese dolor y lo convertirás en odio y en resentimiento, dos sentimientos extremadamente perjudiciales para nuestra salud.
Vivir imponiéndonos trampas emocionales es castigarnos y abocarnos a una vida llena de dolor y de insatisfacción. Además, de nuevo, esto ocasionará que enmascares tu verdadero Yo interno y que no seas capaz de abrir tu corazón.

4. Tras la aceptación y el perdón viene la transformación

Absolutamente todas nuestras experiencias nos enseñan algo. Es probable que te cueste aceptarlo, pues nuestro ego es especialista en crear esa barrera de protección que oculta nuestros problemas.
Lo cierto es que nuestro ego suele complicarnos la vida; sin embargo, son nuestros pensamientos y nuestros comportamientos los que la simplifican. Todo cambio requiere de un gran esfuerzo, pero es necesario mirar de frente y afrontar que no estamos siendo nosotros mismos y que algo debe cambiar.

5. Observa el mundo con y sin herida

Date tiempo para observar cómo te has apegado a tu herida en todos estos años. Estaba ahí y, aun sin saber cómo, dirigía cada uno de tus movimientos. Deshazte de tus máscaras, no te juzgues, no te critiques y pon todo de ti a la hora de intentar sanar tu herida de manera profunda.

Es posible cambiar de máscara en un mismo día o llevar la misma durante meses o años. Lo ideal es que seas capaz de decirte a ti mismo “Vale, me he colocado esta máscara y la razón ha sido esta. Es hora de quitármela”. Entonces sabrás que estás en el camino correcto y que, en el resto del viaje, tu guía será la inercia que te permita sentirte bien sin ocultarte.

6. Apóyate en tu círculo social

Es probable que pienses que tú puedes con todo y que ya has salido de peores pozos. Sin embargo, no hay motivos por los cuales debas renunciar al consuelo de un corazón que te escuche pacientemente.
Es evidente que el apoyo que los demás nos brindan puede ser crucial a la hora de superar múltiples obstáculos. No renuncies a los abrazos y al mundo, ellos también forman parte de ti y juntos pueden reconstruir un nuevo hogar en el cual vivir sin sufrimiento.

Deseo informarle que el dia 12 de Febrero impartiré el TALLER El Despertar del Corazón . Es un programa de transformación que ha sido cuidadosamente diseñado después de varios años de trabajo con miles de personas, de recibir el apoyo de grandes maestros en el desarrollos de las herramientas correctas y de experiencias reales que han mostrado una vez más que no existe un sueño inalcanzable cuando este nace del corazón.

Fuente: http://alejandraplaza.com/sanar-heridas-emocionales-infancia/

La adicción…

La adicción no es algo que tenga que ser “curado”. No es una enfermedad, sino una búsqueda equivocada de amor. El “adicto” en cada uno de nosotros no está ahí para ser curado o manipulado, por supuesto tampoco castigado. Esta ahí para ser amado hasta la muerte…

– Jeff Foster

Sobre mi Leo

Empecé a conocer a los gatos gracias a mi compañero de piso. Adoptó uno, Dragoncillo (Drago) y yo dejé de tenerles miedo y empezaron a hipnotizarme. Son animales realmente mágicos.

Pero no quiero enrollarme demasiado sobre los gatos en general.

Ahora mismo estaba viendo a León, mi gati-hijo, jugueteando por toda la casa, y me ha recordado tantas cosas…

Cuando le vi por internet por primera vez, fue un flechazo. Leí su historia y ya no pude quitármele de la cabeza. Me etiqueté en su foto y de vez en cuando volvía a preguntar por él. Cada vez que me decían que seguía sin ser adoptado, me aliviaba. Ahora sé que era para mí. Dicen que los gatos eligen a sus padres (no soy su dueña, soy su madre) y sé que León me eligió a mí sin verme. No pude soltarle.

Vivía en una colonia con otros muchos gatos, y yo veía un montón de gatos cada día de distintas protectoras. Me enganchaba a los que habían sufrido más: hubo uno en concreto, que era tuerto, que me enamoró antes de ver a León. Pero tenía la leucemia gatuna, y no quería que se la pegara a Tigre.

León fue distinto. Cuando leí su historia y cómo esa vida le había hecho ser ahora, me recordó tanto a mí que me enganché a la idea de que tenía que darle una buena vida. Además era mayor, así que merecía disfrutar los “pocos” años que le quedaran (ahora sé que está más joven que muchos a los que dobla la edad y seguramente dure mucho).

Cuando llegó, fue realmente duro. No se fiaba. No hacía más que bufar. Y yo no conocía lo suficiente a los gatos para saber qué hacer con él. Me daba miedo que nos hiciera daño de verdad y la mujer que me lo dio me dijo que no sabía si podía llegar a hacerlo. Le dije que obviamente yo no le iba a acorralar, pero que si aún así podía hacerlo, y ante sus dudas, yo me hundí ante la idea de que a lo mejor era “demasiado” para mí y le tenía que devolver.

Ella no le conocía. León tenía más miedo a los humanos que cualquier cosa, y por eso bufaba tanto. La realidad es que sale corriendo en cuanto le haces un mínimo gesto de ataque. Lo sé ahora. Nunca se enfrentaría a un humano.

Me hizo recordar muchas cosas. Un día, de pequeña, un vecino diciéndole a mi hermana: “Pero es que no la he dicho nada malo y me contesta mal” y yo no entendía por qué.
Yo me sentía atacada por el mundo entero y no sabía ni qué me pasaba. Me ha costado empezar a cambiarlo.

Pero en todo ese proceso, del que todavía me queda mucho, estaba León. Después de unas cuantas reyertas, empezó a confiar en mí. En cuanto podía se subía a dormir encima mía buscando amor. Sólo quería Amor. Sólo quiere Amor. Y el resto del tiempo que no dormía (los gatos duermen la mayoría del tiempo) jugaba como un bebé. Estaba recuperando ese tiempo que le habían quitado cuando nació. Y no tenía ningún rencor por los humanos. A veces, le salía un “recuerdo” y bufaba o soltaba la zarpa, pero con tiempo y amor, cada vez lo hacía menos.

Y yo, un día, lo entendí todo. Me fijé en él y pensé: “Él no piensa en el tiempo que perdió y sufrió, él sólo quiere disfrutar lo que no disfrutó entonces, mientras que yo pienso todo el rato, cuando le miro, en que no le puedo devolver esos 5 años de tortura. Ni yo puedo recuperar mis años perdidos”.

En algún lugar (seguramente en la página de alguna terapeuta felina como Mariví) leí que los gatos son el reflejo de sus “Dueños” (repito, yo no creo que sea su dueña, sino su compañera o madre como mucho) y me empecé a fijar en lo parecido que era León a mí. No sólo en el pasado, sino en el carácter.

Así que empecé a dejar de fijarme en lo que me ha pasado. Si hace más de un año me llegan a decir que cada vez me iba a identificar menos, no me lo habría creído. Pero aquí estoy. Y lo que entonces me quemaba, ahora me escuece un poco. Se puede sanar.

Y eso, lo aprendí de mi mayor maestro: un gato. Porque él me eligió como compañera. Y soy muy afortunada de eso.

Gracias Leoncillo, te quiero mucho.

(Otro día contaré la historia de mi otro baby, Tigre, que también sale en las fotos)

Qué necesita el mundo

“No preguntes qué es lo que el mundo necesita.
Pregúntate qué es lo que te hace sentir vivo, y hazlo.
Porque lo que el mundo necesita
es gente que se sienta realmente viva.”

– Howard Thurman

RECONCILIARNOS CON EL EGO

Un muy buen consejo que en pocos sitios he visto:

¿Qué es el ego?
Es una personalidad física programada para sobrevivir en la sociedad mientras evolucionaba. Es también, dicho de otro modo, una computadora dentro de tu cabeza con un chip muy viejo. Es también una lente para ver con los cristales empañados de mucha información que ademas es errónea e inservible ahora (pero recuerda que todo ha sido necesario).

El ego sólo hace muy bien su trabajo: sobrevivir acorde al lugar en el que está; no lo hace por hacer daño, tampoco es malo.
El ego en esta era ya no es necesario, por eso se resiste al cambio, a nuestra evolución, ya que perderá protagonismo con el despertar del Ser o de la Conciencia.

El ego es tu criterio, tus pensamientos sin amor, tus inseguridades, tus miedos, tus conductas repetitivas, tu terror al cambio… no eres tú; es él.

Imagina que estás en la era del hielo y que el ego es tu ropa de invierno, fue muy necesaria mientras hubo frío: te protegió con ese gran abrigo, pero ahora pasaste a una era eterna de LUZ, osea de calor, y esa ropa ahora te molesta, es gruesa, te ahoga… ya no es necesaria. No tienes para qué desnudarte, suficiente es con que alivianes tu vestimenta, te cambies a una ropa más ligera que te acompañe en esta nueva era de Luz.

Hablando más realista, deshazte de todo lo que ya no te sirve, de lo que te hace esclavo de “algo”, de todo lo que no te vibra o resuena, o no te hace feliz, porque no lo haces con amor.
Es muy simple, no dije fácil, pero es el logro más grande de tu vida: superar tus propias barreras, la tangible prueba de que creciste, de que evolucionaste.
El ego es muy superficial y es feliz con pequeñas cosas:

– Si eres vanidoso, sería bueno que te arregles bien, estés siempre limpio y perfumado.

– Si eres más intelectual a tu ego le encantará que aprendas ciencias poco conocidas o tengas una carrera o destaques de una manera cultural.

– Si eres extrovertido, las fiestas y reuniones sociales, fotos y vídeos, lo harán feliz.

Busca lo que le gusta y dale la cuota mínima de eso a tu vida, para llevarte bien, pero no dejes que él o sus creencias sigan dirigiendo tu vida.
No lo olvides para que no pierdas tiempo en una de sus pataletas.

Fuente: – Conciencia Despierta – (Corregido)

Conversaciones con Dios parábola final

Si no has leído estos 3 libros (Conversaciones con Dios de Neale Donald Walsch) te recomiendo que pares de leer y los busques, sobre todo si te interesa la verdad sobre dios, o la vida, o la naturaleza, o como lo quieras llamar… ¿Qué más da? Las palabras nunca son justas.

Si te haces preguntas como: “¿Por qué dios permite el mal, la muerte, las violaciones, etc. si es omnipotente?” Este es tu libro.

Pero si nunca lo vas a leer (aunque nunca es sólo por ahora), te recomiendo que leas esta parábola, puesto que para mí es súper profunda. Siempre que la leo, lloro.

“-¿Recuerdas la parábola de La Pequeña Alma y el Sol, que te di en el Libro 1?
-Sí.
-Esa parábola tiene una segunda mitad. Ésta es:
<<Puedes elegir ser cualquier parte de Dios que desees ser>>, le dije a la Pequeña Alma. <<Eres Divinidad Absoluta, experimentándose a sí misma. ¿Qué Aspecto de la Divinidad deseas experimentar ahora como Tú?>>
<<¿Quieres decir que tengo una alternativa?>>, preguntó la Pequeña Alma.
Yo respondí: <<Sí. Puedes elegir experimentar cualquier Aspecto de Divinidad en, como y a través de ti>>.
<<De acuerdo>>, dijo la Pequeña Alma, <<entonces, elijo el Perdón. Deseo experimentar a mi Yo como ese Aspecto de Dios llamado Perdón Total>>.
Esto creó un pequeño desafío, como podrás imaginar. No había nadie a quien perdonar. Todo lo que Yo he creado es Perfección y Amor.
<<¿Nadie a quién perdonar?>>, preguntó la Pequeña Alma, con cierta incredulidad. <<Nadie>>, repetí. <<Mira a tu alrededor. ¿Ves algún alma menos perfecta, menos maravillosa que tú?>>
La Pequeña Alma giró a su alrededor y se sorprendió al verse rodeada por todas las almas en el cielo. Habían llegado desde lejos, de todos los confines del Reino, porque escucharon que la Pequeña Alma sostenía una extraordinaria conversación con Dios. <<¡No veo a nadie menos perfecto que yo!>>, exclamó la Pequeña Alma. <<¿A quién tendré que perdonar entonces?>> En ese momento, otra alma se acercó de entre la multitud.
<<Puedes perdonarme a mí>>, dijo esta Alma Amistosa.
<<¿Por qué?>>, preguntó la Pequeña Alma. <<Llegaré en tu próxima vida física y te haré algo, para que perdones>>, respondió el Alma Amistosa.
<<Pero, ¿Qué? ¿Cómo podrías tú, un ser de tan Perfecta Luz, hacer que desee perdonarte?>>, quiso saber la Pequeña Alma.
<<Oh>>, sonrió el Alma Amistosa, <<estoy segura de que podemos pensar en algo>>.
<<Por qué deseas hacer esto?>> La Pequeña Alma no podía comprender por qué un ser de tal perfección deseaba disminuir tanto su vibración, que pudiera en realidad hacer algo <<malo>>.
<<Simple>>, explicó el Alma Amistosa, <<lo haré porque te amo. Deseas experimentar a tu Yo Perdonando, ¿no es así? Además, hiciste lo mismo por mí>>.
<<¿Lo hice?>>, preguntó la Pequeña Alma.
<<Por supuesto. ¿No lo recuerdas? Hemos sido Todo de Eso, tú y yo. Hemos sido el Arriba y el Abajo y la Izquierda y la Derecha. Hemos sido el Aquí y el Allí y el Ahora y el Entonces. Hemos sido lo Grande y lo Pequeño, el Hombre y la Mujer, el Dios y lo Malo. Todos hemos sido el Todo de Eso. Lo hicimos por acuerdo, para que cada una de nosotras pudiera experimentarse a sí misma como La Parte Suprema de Dios, porque comprendimos que…
<<En la ausencia de eso que No eres, Eso Que Eres NO es.>> <<En ausencia del “frío” no puedes sentir “calor”. En ausencia de la “tristeza”, no puedes estar “feliz”; sin eso que llaman “mal”, la experiencia que llaman “bien” no puede existir. <<Si eliges ser una cosa, algo o alguien opuesto a eso tiene que mostrarse en algún lugar de tú universo para hacer eso posible>>.

El Alma Amistosa explicó entonces que esas personas son ángeles Especiales de Dios y esas condiciones son Regalos de Dios.
<<Sólo pediré una cosa a cambio>>, dijo el Alma Amistosa.
<<¡Cualquier cosa! Cualquier cosa>>, respondió la Pequeña Alma. Estaba entusiasmada al saber que podría experimentar cada Aspecto Divino de Dios. Entonces comprendió el Plan
<<En el momento en que yo te golpee y te aniquile>>, dijo el Alma Amistosa, <<en el momento en que yo te haga lo peor que puedas imaginar, en ese mismo momento… recuerda Quién Soy Realmente>>.
<<¡Oh, no lo olvidaré!>>, prometió la Pequeña Alma.

<<Te veré en la perfección en la que tengo ahora y recordaré siempre Quién Eres>>.

Neale Donald Walsch

Cómo sané mis heridas y fui libre emocionalmente

heridas emocionales

A la hora de hablar de heridas emocionales no nos estamos refiriendo en exclusividad a los daños que pueden habernos hecho segundas personas.

También nosotros somos responsables de muchos de esos vacíos, de esas limitaciones personales.

Hay pensamientos que hacen daño, no hay que alimentar el ego ni aferrarnos al pasado para vivir sólo de las nostalgias, por ejemplo.

Nuestra actitud en ocasiones ante la vida, también erosiona nuestro alma y la forma en que nos relacionamos ante el mundo.

Sanar, corregir este tipo de construcciones internas es una forma de ser libre emocionalmente. Ahora bien, debemos en primer lugar hacer un sano ejercicio de reflexión y de clara voluntad de querer cambiar las cosas, pero desde nuestro propio interior.

Ahí donde reside la auténtica fuerza emocional.

Todos nosotros creemos tener una gran sensación de libertad, pero es falsa. Estamos CONDICIONADOS por nuestras creencias, a veces limitantes, por nuestras heridas emocionales, que nos encadenan… ¿Cómo podemos renacer emocionalmente para ser libres de verdad?

Claves para conseguir la libertad emocional

7_Flight

En primer lugar hemos de tener claro que no todas las personas somos iguales, ni contamos con la misma “mochila” de experiencias vividas.

No obstante, a la hora de hablar de pensamientos y emociones que limitan nuestro crecimiento personal, y nuestra libertad, existen unos ejes básicos que merece la pena tener en cuenta para al menos, reflexionar en ellos.

Te invitamos a hacerlo con nosotros.

1. No temas al dolor emocional

El dolor, como el sufrimiento, no se puede esconder en un rincón secreto de nuestro cuerpo. Toda herida sangra, todo dolor emocional se llora, se grita o se siente en todo su abismo de soledad.

Tus emociones no son tus enemigas ni tampoco te definen. Es decir, puedes por ejemplo sentir el sufrimiento de la decepción en un momento muy puntual de tu vida, sin embargo, no toda tu existencia va a estar (ni debe estar) teñida por esa sensación.

El dolor se vive en “el aquí y ahora“, debe entenderse, comprenderse y gestionarse de la forma más saludable posible. De no hacerlo, de optar por esconder esas emociones estaremos encadenados de por vida, y nuestra libertad personal y emocional sólo será una ilusión.

2. Debes aprender a ser comprensivo contigo mismo/a

¿Has cometido un error? ¿Has invertido parte de tu tiempo y tu vida en una persona que, quizá, no lo merecía? No te castigues ni te etiquetes como “inegnuo/a”, ni aún menos como “fracasado/a”:

Ninguna vida que merezca la pena es indemne a los errores. Es más, todo aspecto que consideres como “error” es en realidad un  aprendizaje que asumir y una experiencia de lacual, puedes salir aún más fortalecido/a.

Sé comprensivo contigo mismo/a y entiende que lo último que debes hacer es gestar o alimentar un sentimiento de culpa ante lo sucedido.

La culpa arrastra, ahoga y envenena, es un claro enemigo para poder ser libre emocionalmente. Mantén una mente abierta capaz de aceptar toda vivencia, ya sea buena y mala, porque de eso se trata al fin y al cabo esto llamado vida. 

Intenta despertar cada mañana con la ilusión renovada, ábrete a ti mismo/a y a los demás sabiendo que mereces ser feliz de nuevo, bloqueando ese torrente depensamientos negativos que a veces, levantan nuestra propia cárcel mental.

PAS

Con cada esfuerzo que hagas, con cada paso que des por volver a ser feliz, será una forma de liberarte de los errores y la culpa. Alimenta ilusiones, evita nutrir decepciones.

3. No puedes cambiar a quien te hizo (o te hace daño)

Si tienes que convivir con una familia, unos padres, o unos hermanos que te hacen daño de algún modo, debes tener muy claro que no puedes cambiarlos. No puedes cambiar su forma de entender las cosas o su personalidad.

Ahora bien, para ser emocionalmente libre debes sanar su influencia en ti mismo/a. Tú eres lo que importa en este caso y tú quién está sufriendo.

Muchas de esas cosas que te han hecho en el pasado las has interiorizado , han hecho “costra” e incluso creado una herida invisible, y es ahí, donde están las cadenas.

Libérate, asume que ya no tienen por qué hacerte daño, intenta perdonar pero avanza a la vez poniendo límites.

Sana las palabras dichas o no dichas, sana el dolor de la decepción  o los desprecios, deja ir las cargas y a su vez, levanta la voz para dejar claro que ya no vas a ser víctima.Estás curado/a, has renacido y eres libre emocionalmente.

4. Sana tus raíces

¿A qué nos referimos con sanar nuestras raíces? Es sin duda un aspecto complejo que vertebra muchas áreas personales, muchas vivencias y constructos psicológicos, no obstante, basta con que tengas en cuenta estas dimensiones.

Reflexiona en ellas:

Desactiva el ego en tu día a día, te permitirá tener una visión más amplia y libre de las cosas.

No te sometas a las circunstancias ni tampoco te pelees con ellas fomentando el odio o el rencor. Evita los extremos porque las dos dimensiones te anclan y te arrastran. Mantén el equilibrio, la paz interior y prioriza tu libertad emocional por encima de todo.

No te protejas bajo un positivismo poco objetivo. No se trata de dibujar sonrisas cuando lo que sentimos es una profunda tristeza, porque de ese modo lo que haces es embellecer las hojas de tu árbol sin tener en cuenta que tus raíces están enfermas.

Siente tus emociones y gestiónalas de modo adecuado, porque de lo contrario te convertirás en una máscara muy alejada de como tú eres en realidad. El crecimiento personal requiere ser valiente e íntegro con uno mismo.

miedo a la libertad

Huir del temor es temer. Luchar contra el dolor es doloroso. Tratar de ser valiente es estar asustado.

ALAN WATTS (filósofo británico 1915-1973)

Fuente: http://lamenteesmaravillosa.com/como-sane-mis-heridas-y-fui-libre-emocionalmente/

Lo que nuestro cuerpo refleja

Este artículo sólo pretende dar unas sencillas orientaciones que sirvan como base de porque el cuerpo refleja nuestro árbol genealógico y las relaciones que tenemos en el transcurso de nuestra existencia.

Queremos decir que asignar un ancestro a cada órgano o área corporal, es parecido a la tarea en la que se han enfrascado y se siguen enfrascando muchos neurólogos: la de asignar funciones cognitivas concretas a zonas cerebrales concretas. La conclusión a la que llegan es que hay especialización hasta cierto punto, porque en el cerebro, igual que en el Universo, primero todo interacciona con todo y segundo, descubren que se trata de un holograma, de manera que todo está contenido en cada parte del todo.

Antes de seguir, tenemos que tener en cuenta que en cada zona corporal conviven tres informaciones:

1.- La memoria de nuestro árbol genealógico

La familia está viva en la piel, en el cuerpo, está hablando. Hasta tal punto que podemos reconocer a nuestro árbol por la huella que este ha dejado en nosotros…
Esa “cierta especialización” de la que hablábamos, en la que los estratos de nuestro árbol genealógico vive en cada uno de nosotros se podría expresar así, muy a grandes rasgos:

*Parte derecha del cuerpo-rama paterna
*Parte izquierda-rama materna
*Hombros, cabeza -bisabuelos
*Tórax y brazos -abuelos
*Desde la cintura a las rodillas-padres
*Desde rodillas a plantas de los pies-hermanos.

2.-La memoria biográfica personal

También te interesara:  Curar articulaciones y huesos

Desde la manera en la que somos concebidos, hasta el efecto que nos ha causado la regaña del jefe, pasando por el tipo de parto, como nos han acariciado de niños, todo queda escrito en el cuerpo. Por ejemplo, consideramos que el peso de la culpa se asienta en la parte alta de la espalda y los traumas infantiles en los pies. La piel es un gran lienzo en la que queda escrita la historia de nuestras relaciones con el mundo.

3.- Los mensajes que el sabio interior nos envía a través del cuerpo

Nuestro cuerpo es el mapa físico de nuestra conciencia, un fiel reflejo de cómo funcionamos en las distintas áreas de la vida. Cualquier síntoma físico es una oportunidad para hacernos
conscientes de que hay un área en nuestra vida que necesita atención

El cuerpo en su totalidad se inclina al andar: hacia atrás o hacia delante

Estaremos huyendo del pasado si caminamos inclinándonos ligeramente hacia delante

Si nos inclinamos hacia atrás al andar tenemos miedo a entrar en la vida, somos unos cobardes

La cabeza también puede simbolizar al padre y a todos los ancestros varones.

Caminar con la cabeza por delante es igual a no reconocer nuestros deseos, andamos refugiados en el intelecto.

Los tumores cerebrales tienen que ver con los secretos escondidos del árbol.

También te interesara:  DESCUBRE QUE TE DICE EL MAPA DEL ACNÉ EN TU CUERPO

Las migrañas con las retenciones sexuales.

Los ojos como conjunto son de carácter masculino.

El ojo derecho es el intelectual, el racional. El izquierdo es el del corazón, el ojo profundo, el de la receptividad.

La boca y las orejas simbolizan el linaje materno (son receptivas).

La sordera en el oído izquierdo puede ser algo que no quiero escuchar del linaje femenino

Los dientes picados son el resultado de la rabia no expresada

La garganta es el canal de expresión y de creatividad

Tras una amigdalitis se esconde el miedo, las emociones reprimidas y la creatividad sofocada.

El pecho: aquí está la relación corazón-emociones

Si no nos han amado desarrollaremos un pecho endurecido e insensible

Las manos son el símbolo de la elección

La mano derecha es el símbolo de la elección racional, sin fe. La izquierda es la intuitiva.

Las uñas son nuestras defensas simbólicas…¿Heredamos uñas de mucho grosor?

La espalda: los problemas simbolizan que cargas a los padres.

Si no nos acariciaron de pequeños podemos sufrir una desviación de columna

En la espalda se van archivando los conflictos no resueltos de nuestro pasado:

-En la parte lumbar está la conexión con nuestra sexualidad y creatividad (los padres)
-En la parte dorsal es la conexión con nuestra parte emocional (los abuelos en el árbol)
-En la parte cervical nos conectamos con nuestro intelecto (los bisabuelos)

También te interesara:  ATRAPADO EN LA ZONA DE CONFORT

El vientre: la madre y todo lo que “digerimos de la vida”.

Los problemas de estómago están asociados al miedo, a la angustia y la ansiedad.

La pelvis se conecta con la sexualidad y con nuestros padres

El miedo a la sexualidad puede traducirse en una pelvis movida hacia atrás.

Las rodillas nos muestran nuestra flexibilidad, nuestra adolescencia.
Si vivimos encerrados en nuestro castillo, inflexibles, sufriremos con las rodillas.

Los pies simbolizan el territorio, conectados con nuestra hermandad.

Cuando no estamos viviendo nuestra vida, caminamos como un ladrón sin hacer ruido.

Si somos hijos de padres divorciados, o separados…las puntas de los pies se separan.

Vivimos una época de regresión a la infancia…las puntas de los pies miran hacia dentro.
Cuando los pies se inclinan hacia fuera nos señalan que no tenemos un lugar en el mundo.

Somos un espíritu que utiliza un cuerpo de vehículo para pasearnos por esta vida, pero él no es una carrocería inerte, cada célula contiene lo que fueron nuestros ancestros y lo que somos nosotros. Y no olvidemos lo que dice el proverbio chino: “Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu”.

Aconsejamos que consulte siempre a su medico y que se realice controles mensuales si su salud lo necesita.
Fuente: Barcelona Alternativa

Estar inmerso en la presencia

“La mente no acepta lo simple, porque lo simple destruye la posibilidad de tu existencia. En lo simple, ¿cuál es la necesidad de tu mente? Ella está siempre involucrada con lo complejo. Tu gato sabe de eso, tu perro sabe de eso, una flor sabe de eso… Enamórate de ellos un poco y presta atención.

Mira como ellos permanecen a toda hora en la más grande abstracción del Ser, ¡simplemente siendo! No están ni un poco preocupados en si vas a cambiar de casa o de trabajo, si te vas a morir, o en lo que quiera que sea.

Están inmersos en la Presencia.”

Fuente: https://www.facebook.com/satyapremespana/

Anteriores Entradas antiguas